Contra género, capitulo 3.
Los dioses estaban molestos, baba yaga estaba alterando el orden natural, había robado la flama divina, y el brujo debía pagar las consecuencias de aquello, sin embargo, no era típico de los dioses intervenir directamente, por lo tanto, enviarían a un elegido.
Baba yaga se encontraba durmiendo, el brujo, dentro de su mente, veía una mujer que caía del cielo.
Te maldigo-gritaba, la mujer, tras caer al suelo, baba, el pecaminoso, despertó, asustado, en su choza, una de sus habilidades era la clarividencia, el sueño probablemente tenía un significado premonitorio.
Al salir de su recinto, yaga observó a un hombre delgado y albino, cuyos ojos denotaban absoluta concentración.
Qué quieres?-preguntó baba yaga, el brujo ya imaginaba lo que estaba por ocurrir.
Oh, dioses míos, denme fuerza-dijo el albino antes de agitar sus manos, una poderosa ráfaga de viento se desató, decenas de árboles fueron arrancados del suelo, baba yaga respondió creando un campo de protección mágica a su alrededor.
Serás un buen súbdito-dijo baba yaga antes de lanzar parte de la flama azul contra el albino, el poder de su oponente había sorprendido mucho al brujo, un talento así no podía desperdiciarse, baba yaga planeaba pervertirlo mediante la flama de la sexualidad, sin embargo, aquello no tuvo efecto.
Soy inmune, los dioses me liberaron del deseo carnal-dijo el albino, baba yaga no podía creerlo, el primer asexual de la historia estaba frente a él, una gigantesca esfera roja salió de la mano del albino, la esfera fue disparada, a medida que se alejaba del asexual, la esfera creciá con rapidez, y, apesar de sus poderes, el brujo fue encerrado en ella.
Ahí te quedarás por mil años más-dijo el asexual antes de desvanecerse mágicamente.
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